LECCIÓN INAUGURAL CURSO ACADÉMICO 2007-2008

EL DIBUJO COMO DISCURSO

 

KOSME DE BARAÑANO

 

CATEDRÁTICO DE HISTORIA DEL ARTE

 

 

 

PERMITANME que bajo el título: EL DIBUJO COMO DISCURSO les proponga como inicio del curso una sencilla REFLEXION. Quiero ser breve y permanecer  en el recuerdo  y en la órbita de aquella memorable lección del Doctor  Honoris Causa de esta Universidad,  doctor Valentín Fuster, con la que hace dos años empezamos  cordialmente el Curso Académico 2005.

 

Como la investigación cardiológica el DIBUJO necesita también las tres T:

Trabajo-Tenacidad y Técnica.

 

 

El DIBUJO nos revela gran número de claves del proceso creador de todo artista: es un arte en sí mismo, y a la vez la base necesaria para otras artes, especialmente, la pintura, el relieve, el grabado,  la escultura y la arquitectura, el design de moda, el de interiores, etc.etc.

 

 

Quisiera hoy y aquí priorizar el DIBUJO, no como referente artístico sino como herramienta, porque ya  todos los jóvenes lo necesitan ante la pantalla del ordenador.

 

Pienso que podemos aquí, en la Universidad Miguel Hernandez, significarnos dando atención a una manifestación que en Europa, a diferencia de en los Estados Unidos, ahora pocas Facultades y pocos museos prestan: el DIBUJO.

 

Piensan que el ordenador sustituye al lápiz pero es una verdad  a medias, al lápiz de Faber-Castell sí, y a la pluma estilográfica también, pero NO a la capacidad de hacer líneas y de crear una imagen.

 

La ciencia natural, la animación en el cine, la moda, la propia configuración de los sistemas informáticos NECESITAN DEL DIBUJO.

 

 

El dibujo es un skill, una aptitud y una actitud que mucho tiene que ver con el trazo sobre un papel, en la pared, en el suelo o sobre un objeto. Es hoy algo más “intelectual” como antes lo fue el término disegno.

 

Actualmente el sentido del dibujo no es simplemente el estudio o herramienta básica que se requería  para ser artista (es decir, pintor, escultor o arquitecto) incluso para el ballet y la trascripción de sus movimientos pero también para el tallador de piedra y para el forjador de cuchillos, para indicar cómo cortar los bloques de mármol como lo hacia Miguel Angel, y para todo sentido del humor, también para la ciencia, sea en su primer estadio como este dibujo de cómo rompen las olas en la playa del zurdo Leonardo da Vinci que escribía al revés, sea el de un ingeniero de caminos que estudia las olas en la bahía de Cádiz,

 

El DIBUJO es el principio de todo, del arte y de la ciencia, y de todo  ser informático, programador, diseñador o arquitecto de páginas web.

 

Un ejemplo claro que posiciona el dibujo como una manifestación no relegada a otras disciplinas artísticas y que lo coloca como manifestación de primer orden en el panorama artístico actual, es  la publicación en el 2005  de Phaidon: New Perspectives in Drawing, Vitamin D  

 

el dibujo es la  Vitamina D: refleja de forma muy clara el renacer del dibujo y lo presenta como herramienta contemporánea de múltiples pensamientos visuales.

 

El dibujo, como la pintura, es más que una simple representación de ideas, son experiencias a la vez conceptuales y formales. Nunca está de menos para  todo alumno de cualquier disciplina, de las ingenierías a la psicología, conocer cómo y con qué medios se produce o se manifiesta esta experiencia.

 

En esta época en la que las nuevas técnicas y los procedimientos más modernos y vanguardistas parecen inundar el panorama  artístico actual, no deja de sorprender que los jóvenes creadores (de cómic, publicidad, etc.) sigan cultivando exclusivamente el tan denostado dibujo como vía  de su expresión artística.

 

La sintonía de las nuevas generaciones con el dibujo es una realidad. El furor de nuevo de los grafiteros de grandes urbes como Nueva York , México, Sao Paulo o Río de Janeiro y que de nuevo son reclamados por el mercado del arte, o los trabajos de  diseñadores de ropa como Murakami, Miriam Okariz o Stephen Sprouse, todos ellos magníficos dibujantes, lo mismo que los creadores del nuevo cine norteamericano de animación.

 

Y me atrevo a decir que incluso en el toreo de José Tomás hay una decidida voluntad de DIBUJO.

 

 

Y DIBUJO son los planos de METRO y de BUS que Vds. ven habitualmente. Dibujar un plano, y lo saben Vds. cada vez que en una servilleta se han visto obligados a explicar a un amigo la salida de la ciudad,  no es un juego de niños.

 

A principios de los años 30 del siglo XX, Hatt Beck, basándose en el diagrama de un circuito eléctrico, logró una representación del Londres suburbano más abstracta que geográfica, esto es, sintetizó una representación esquemática de la ciudad que facilitó a los ciudadanos su lectura  y orientación.

 

La obra de Beck es hoy un referente esencial en el diseño de planos de transporte, y un símbolo de la cartografía urbana del siglo XX.

 

 

Por eso les digo que El DIBUJO no es sólo representación:

 

en oposición a la escritura, que es una simple representación del habla,

el DIBUJO se define a si mismo.

 

Esta autodefinición del discurso dibujístico es una propiedad estructural de su estilo, de su marca, de la herida que toda punta traza o tatúa sobre un soporte sobre el que dis-curre  o en el que des-troza.

 

Una sola LINEA es capaz de crear mundos,

como este dibujo de Saul Steinberg que comienza a la izquierda con su autorretrato y apsa a Vencia, a un tendedero de ropa, a un tejado, a las pirámides, a un acueducto y a su propia mesa de trabajo…

 

El DIBUJO es más que una simple representación de ideas, es experiencia conceptual y formal. Desde el punto de vista historiográfico el DIBUJO, en cualquiera de sus variantes, de boceto a obra acabada, califica la actividad de cualquier artista en su dimensión más profunda.

 

ES DIFICIL HABLAR DE DIBUJO SIN TENERLOS EN LAS MANOS, porque

es  una experiencia  íntima y sutil

clave  personal de todo artista,

 

sea con la línea con la que Alberto Durero se autorretrataba  con 13 años en 1484 o sea con la mancha de Honore Daumier cuatrocientos años después.

 

 Una mirada sobre la Historia del Dibujo es una mirada a toda la historia del hombre.  Los primeros dibujos están ya en las cuevas prehistóricas de nuestra  Comunidad  de Valltorta a Alcoy, o en las estaciones de petroglifos venezolanas.  El paso del homo faber al homo sapiens, que se da en Altamira o en Lascaux, se caracteriza porque este último diseña en sus cuevas.  Del auriñacense al magdaleniense, entre treinta mil y diez mil años antes de Cristo, el hombre está dejando ya huella estética de sí mismo, en las cuevas de La Sarga o en los abrigos rocosos de Morella.  Parece que el destino del hombre ha seguido la frase que los romanos dejaron puesta en boca de Apeles nulla die sine línea. Que no pase un día sin dejar una marca de uno mismo. Nulla die sine línea, reflejada también en la obra de Francisco de Goya, o en la de Philip Guston, o en la de Joan Miró y Pablo Picasso.

 

Por ello aquí y ahora vamos a analizar el sentido del Dibujo tanto como trazo que discurre, como forma de pensamiento,

como instrumento y soporte,

como lugar de aparición de la imagen básica, o

como lugar de encuentro de un dialogo entre el pensamiento y la mano.

 

sea el rostro de Verrochio o sean los pies de Lorenzo de Credi

 

El Dibujo será así considerado ni mas pero tampoco menos que una idea grafica que aparece a través de una marca o de un trazo en un soporte,  como un entre-acto  del pensar en su forma mas pura y originaria, en un ser in-between, esto es, un estado del pensar en el que interviene el tiempo, el espacio, la posición o la relación para cifrar o grabar una intermediación, una epifanía que querrá llegar a ser discurso, poema o ensayo.

 

 

QUE NOS DICE EL DICCIONARIO,

 

 

El término dibujo, del verbo dibujar, es según el diccionario Corominas, una  palabra común a los tres romances ibéricos y a las lenguas medievales de Francia significando: “primero ‘representar gráficamente (esculpiendo, pintando o dibujando) y también ‘labrar madera’; el origen es incierto, pero es probable que las lenguas iberorrománicas lo tomaran del francés antiguo deboisier ‘labrar madera’, ‘representar gráficamente’, el cual derivaría de bois ‘madera’ (…) la acepción moderna ‘delinear en una superficie, representando de claro y oscuro la figura de un cuerpo’

 

DIBUJAR en su etimología y uso (diccionarios de la Real Academia y de María Moliner en español, pero semejantemente en italiano disegno o design en ingles o Zeichnung en alemán, del germánico taikna, designa trazar, hacer aparecer, discurrir).

 

El término “dibujo” en la Historiografía del Arte es el término disegno. Durante los siglos XVI y XVII el concepto de disegno, como el castellano dibujo, se refirió a todas las artes visuales. Atendiendo únicamente a la pintura, disegno se aplicaba a la actividad preparatoria del dibujo para la ejecución de un cuadro. Aplicado el término a un cuadro terminado, denotaba entonces una parte constituyente del mismo, diferente de otras tales como la invenzione y el colorito.

 

La voz            “discurso” de “DIS-CURRIR”

es también un “des-trozar”, “destramar”

 

El dibujo es dibujado, es discurrido, es pensado sobre el papel, sobre el soporte, por la mano, siguiendo una orden del cerebro ejecutada con todo el cuerpo, aún cuando la mano sea el apéndice final que sostiene a su vez otro instrumento. Por eso hablaremos de artistas que actúan con el brazo y de artistas que actúan con la muñeca.

 

El dibujo, como modo típico de la cultura profesional de un artista, conserva  “un valor en sí, independientemente de la obra para  la que ha sido hecho: en realidad la obra no es sino la conclusión unitaria de un ciclo de experiencias, cada una de las cuales tiene, como acto de existencia, un sentido completo”.

 

El impulso a marcar algo en un papel, en un soporte, ha sido siempre asociado con el deseo de decir algo sobre el mundo.

 

Estos pensamientos (statements gráficos) han sido intuitivos y frecuentemente expresados en forma simbólica pero son fundamentalmente pensamientos acerca de la forma de estar en el mundo del hombre y de su habilidad para comprender y hacer mejor un contexto vital. Por ejemplo, para escapar de la simple abstracción que es un dibujo, pensemos en los mapas, pensemos en la historia de la cartografía.

 

Los mapas, al margen de precisar los límites del territorio, sea el cercano sea el del mundo en general, han recogido, inconscientemente, los sistemas de creencias y de conocimiento que permitieron su creación y su producción. En ellos hay una enorme cantidad de conocimiento no solo geográfico sino cultural, esto es, de las  condiciones culturales en las que nacen esos mapas o planos. Estos documentos ilustran el desarrollo, el cambio entre el ayer y el hoy. Su significación para hoy no es la misma que entonces, ahora no son utilizables científicamente pero lo son en cuanto manifestaciones del contexto y de la concepción del mundo que presentan y re-presentan.

 

Los mapas pueden tener diversas motivaciones, todas ellas de poder, ya de ejercerlo, ya de manifestarlo:

 

poder religioso o de concepción del mundo,

 

poder seglar: de conquista, de comercio como registro de rutas y territorio

 

poder conceptual: de navegación,  de memoria, de conocimiento científico

  

ASÍ EL DIBUJO HA ESTADO LIGADO A LA MIRADA

 

Y, la mirada occidental se desarrolla entre  dos lentes:

 una microscópica, hipermétrope,

otra miope a distancia, macroscópica,

 

tal como la literatura occidental se ha movido y ha hecho navegar sus textos entre dos polos de tensión:

 

uno

 -el puerto interior, la exploración en la propia bodega, el escenario quieto, inmóvil, en el que surgen conflictos interiores (lo psicológico, la muerte,…)  cuyo ejemplo es la Iliada.

otro

-el puerto a descubrir, el viaje como sucesión de escenarios, a través de los que se certifica una identidad: cuyo ejemplo es la Odisea.

  

En ambos puertos es, sin embargo, el mismo viaje: de fuera a dentro y al revés.

 

Realizar un mapa de una costa, de un territorio o del planeta supone comprender y controlar un aspecto o el conjunto de la realidad y cristalizarlo en una imagen. En esta cristalización se da, se concentra un esfuerzo de comunicación tanto de datos concretos como de fantasías, creencias o ideas. El hecho de representar la realidad en su globalidad no es diferente del hecho o del acto de representar imágenes en el arte o en la literatura.

 

LOS MAPAS son productos culturales. Todas las culturas los han producido, son artefactos como la notación musical, como los instrumentos musicales o como los barcos. Estos con sus quillas dibujan estelas en el mar, como las plumas lo hacen en el papel. En su construcción y en su uso se entrelazan el intelecto y la imaginación intentando controlar problemas de la realidad.

 

 También en los mapas hay un principio de subjetividad, incluso en Mercator, una subjetividad tanto personal como cultural o de la época. El simple afán descriptivo (o positivista), la mera suma de datos (sin interpretación) no es que me aproxime a la realidad objetiva sino que no es posible: toda mirada es ya intencionada y está enmarcada desde el sujeto. La mirada, como las fotografías, tiene el color que el tiempo y la química ordenan.

 

No es casual que uno de los principales geógrafos fuera fundamentalmente un excelente calígrafo. Gerard Mercator o Kremer(1512-1594) introduce el rigor a la hora de dibujar mapas. Fue el autor de un tratado sobre la rotulación itálica Literarum Latinarum quas italicas…, un opúsculo compuesto de seis capítulos dedicados a todos los aspectos relacionados con la escritura (proceso de selección de una pluma, tallado, el diseño de letras, sus uniones, etc.), con cuya imagen  de cómo coger la pluma hemos comenzado

 

Fue un triunfo de la virtuosidad científica, y transformo la imagen grafica del mundo. La virtuosidad de Mercator como la de Piero della Francesca  con su invención de la perspectiva son proyecciones, esto es, no dejan de ser una formula o un compromiso,

 

ellos ganan por la capacidad practica visual y de sentido común que tiene sobre los rivales.

 

El intento de representar el mundo en un papel, de reducir las tres dimensiones a dos, como el de la perspectiva lleva a una proyeccion, a una forma simbólica de explorar el problema y de cifrarlo, a una cristalización.

Desde Mercator han aparecido otras proyecciones para otros temas específicos.

 

como los mapas políticos, o los mapas de corrientes marinas.

 

El Seasat produjo en 1979 una nueva generación de mapas oceánicos.

Los satélites y la fotografía espacial han aportado una nueva visión de nuestra percepción del planeta, hasta casi el presente todos los mapas han sido la síntesis de teoría y de experiencia para crear una imagen que no permitía su verificación.

  

 Con los satelite data la cartografía ha construido nuevos mapas.

 

pero para que los data sean significantes los data recibidos han tenido que ser estructurados en una estructura conceptual concebida previamente. Esta obedece a la subjetividad de nuestra época, a nuestra ciencia y  esencialmente a nuestra manera de dibujarla, plasmando ahora en color la temperatura de nuestra imagen del mundo

  

El dibujo es el más antiguo, inmediato y personal sistema de reproducir la propia naturaleza y visión humanas. La actividad de dibujar es la búsqueda de una imagen que apresa, ilustra y sintetiza una visión.

 

He dicho antes que el dibujo no es sólo representación: el dibujo se define a sí mismo, en oposición a la escritura, que es una simple representación del habla.

 

El trazo del dibujo construye imágenes, imagina. Como este doble retrato del escritor James Joyce por el escultor Brancusi.

 

El trazo de la escritura (previsible y sujeto a un modelo) transcribe un pensamiento, a través de una consigna consensuada.

 

El trazo del dibujo depende del péndulo mental del artista. Es como el péndulo de Foucault o el de un higrómetro. En estos casos un estilete fijado deja, en la arena o en el papel milimetrado, el trazo de sus oscilaciones. El trazo manifiesta la experiencia. Traduce el fenómeno y mide su movimiento. El trazo se convierte en síntoma entre materia y memoria.

 

El dibujo, como la pintura, son más que una simple representación de ideas, son experiencias a la vez conceptuales y formales. Nunca está de menos para el espectador del arte conocer cómo y con qué medios se producen o se manifiestan estas experiencias. No sólo el historiador del arte interpreta marcas y trazos. Lo hace el doctor ante una placa de rayos X del pecho de su  paciente, leyendo tonalidades de grises; lo hace el controlador aéreo ante su pantalla de radar dando significado puntos y referencias, y lo hace el físico ante las reacciones de formas que observa en su microscopio.

  

Hay autores que dibujan la Tempestad  de Jesús con los apóstoles con una pluma ágil y hay autores como Rembrandt que retratan con la mancha

  

El disegno como acto físico se define por las marcas  y por los trazos  con que la mano del artista se manifiesta sobre un soporte del tipo que sea (papel, piedra, madera, etc.). El dibujo se forma en el  encuentro entre un medio gráfico y un soporte.

  

Desde la Prehistoria hay quienes dibujan con línea y hay quienes inciden en el soporte de la roca,

incluso quienes dibujan un ciervo a base de tampones, como los píxeles de nuestros ordenadores.

Hay quienes realzan con blanco la silueta de los animales a cazar como quince mil años después Miguel Ángel realzará la musculatura del cuerpo humano. dibujando no sobre roca sino sobre papel.

 

Las formas básicas (basic terms) del dibujo -no son el punto y la línea,

Son las “marcas” y los “trazos” que el espectador lee a través de un proceso de registro (“scanning”).

 

A veces de confusión lineal como en Giacometti en papeles de mucha cal, otras veces de intervalos de tonos en Georges Seurat  en papeles de mucho grano.

 

Al hablar de los medios por los que nace un dibujo, o del material utilizado, hay que tener en cuenta también los soportes, que no siempre son papeles.  Se ha pasado de la roca al papiro, de aquí al pergamino y al papel.

 

Los chinos inventan el papel, pero no se fabrica digamos industrialmente hasta la aparición de la imprenta en el siglo XV.  Antes se ha usado el papiro (soporte vegetal) en el mundo egipcio. Tras una guerra cultural entre Tolomeo Epifanes de Alejandría y Eumenes I en Asia Menor, por ver quien  lleva a cabo la biblioteca más importante, se prohíbe la exportación de papiro de Egipto.  Este hecho hace que se invente en Pérgamo un soporte a base de  pieles de animales, haciendo que Eumenes premie el trabajo en pulimentar pieles “para que se pueda escribir en ellas”.

  

Así el pergamino arrincona para siempre al papiro.  El papel hace desaparecer al pergamino especialmente tras la aparición de la imprenta. Los primeros molinos de papel se dan en la España árabe en el siglo XI, y casi un siglo después en Italia y en Alemania.

 

El dibujo es el medio o el instrumento y a la vez el resultado con el que se intenta describir o definir un espacio real o un espacio mental. A través del proceso del dibujar se construye un espacio o se representa un espacio convertido en una metáfora o en una síntesis, algunos lo hacen a través de fragmentos como acabamos de ver, otros tienen la fuerza de hacer ver un espacio en su interior y en su estructura trescientos años antes de los programas informaticos, como esta visión de la iglesia de Würzburg de Balthasar von Neumann.

 

Como en los mapas metereológicos quedan cifradas las leyes de movimiento y dimensión en un lugar imaginario que es el del papel o el de la pantalla de nuestro monitor.

 

O por el contrario

lo que podemos observar al ver dibujos de pliegues es la diferente manera de representarlos, la diferente manera de ver y de hacer líneas, las diferentes técnicas y los diferentes objetivos. No es lo mismo si queremos insinuar el cuerpo que hay debajo del tejido o si queremos mostrar cómo la tela se acopla al cuerpo o como la tela se dobla como material rígido.

 

Las telas, en Leonardo funcionan como abstracciones, estos pliegues no funcionan encubriendo el cuerpo debajo sino que son puras formas, buscando el espacio de las tres dimensiones por si solos, sin referencia al natural alguna.

 

Por eso, y termino, el dibujo es línea, pero es luz y es movimiento. Sobre todo, movimiento cifrado de la mente.

 

 

PARA  FINALIZAR, y como simple mensaje para  nuestros nuevos alumnos:

 

No  hay obra de arte sin esfuerzo, sin  ars  o techné, sin técnica. Lo ha dicho el poeta Federico García Lorca: “si de verdad que soy poeta por la gracia de dios o del demonio, también lo es que lo soy por la gracia de la técnica y del esfuerzo, y de darme cuenta en absoluto de lo que es un poema”.

 

Así es la  historia y el discurso del dibujo: síntesis y energía.

 

El dibujo es un esfuerzo, como el de Vds. haciendo un plano en una servilleta de papel, una energía mental que se concreta en el dialogo con un soporte.

Incluso para hacer una broma sobre nuestros propios discursos, o sobre Cicerón nos hace falta el dibujo.

 

Todo dibujo trata de sintetizar una realidad o de crear una  experiencia, como lo hace un poema. Para toda LINEA hace falta una mano, una mano dirigida por una mente, siempre más allá de las nubes.

 

Excmo y Mgco Rector: cuente con los artistas y con la Facultad de Bellas Artes para que el arte de mis compañeros invada y de energía  a otras disciplinas.

 

Estimados amigos, en la Universidad,  poesía, arte y ciencia deben de ir de la mano.

 

 

 

 

Kosme de Barañano

Catedrático de Historia del Arte

Universidad Miguel Hernández, Elche