La UMH lidera un proyecto europeo para desarrollar sistemas 6G deterministas para la conducción autónoma

Noticia

12 marzo 2026

Un proyecto de investigación del Instituto de Investigación en Ingeniería (I3E) de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), financiado por la Comisión Europea, tiene como objetivo diseñar sistemas 6G deterministas para apoyar el desarrollo de la conducción autónoma. Interconectar las futuras redes 6G con los vehículos autónomos para que colaboren de forma coordinada es el objetivo del proyecto Deterministic 6G-V2X Systems: A New Paradigm for Reliable V2X Networks, que desarrollará el investigador del I3E Keyvan Aghababaiyan, tras haber sido galardonado con la Beca Marie Skłodowska-Curie Actions (MSCA) Postdoctoral Fellowship (PF), bajo la codirección del profesor Javier Gozálvez Sempere.

La convocatoria MSCA Postdoctoral Fellowship es una de las más competitivas del programa Horizon Europe de la Unión Europea, con una tasa de éxito del 9.6%. La evaluación recibida sitúa al proyecto de la UMH entre el 1% de las propuestas mejor valoradas en el campo de la ingeniería en toda Europa.

Con el objetivo de facilitar la colaboración entre vehículos y las futuras redes 6G, el proyecto de la UMH desarrollará un nuevo modelo de interconexión y cooperación determinista entre el vehículo, los nodos edge de la red y la nube. Este modelo garantizará la ejecución de procesos y tareas dentro de límites de latencia estrictamente acotados, un requisito esencial para aplicaciones críticas como la conducción autónoma. Según explica el investigador de la UMH Aghababaiyan, “a medida que los vehículos incorporan funcionalidades más avanzadas, su demanda de capacidad de cómputo e inteligencia aumenta significativamente. La colaboración con las redes 6G permitirá que determinadas funciones y procesos se ejecuten en la infraestructura digital que conformarán las redes 6G y la nube, ampliando así las capacidades del propio vehículo. Sin embargo, la capacidad de procesamiento e inteligencia en redes 6G y nube solo podrá aprovecharse en la conducción autónoma si los tiempos de ejecución están estrictamente acotados, ya que cualquier variación podría interferir con funciones críticas del vehículo”. En este sentido, el objetivo del proyecto Deterministic 6G-V2X es garantizar ese acotamiento en todo el proceso comunicación–computación–control. “No basta con que las comunicaciones 6G sean deterministas —es decir, que la latencia de transmisión esté garantizada—; es necesario que el ciclo completo de comunicación, computación y control funcione de manera determinista”, subraya el investigador.

Una de las principales innovaciones técnicas del proyecto es precisamente la orquestación conjunta de los procesos y recursos de comunicación, computación y control a lo largo del continuo que conecta el vehículo con la red 6G y la nube. “Solo así será posible una colaboración fluida entre los vehículos y la red, en la que procesos computacionalmente exigentes —que pueden beneficiarse de la inteligencia y capacidad de cálculo de la red 6G y la nube— se integren de forma segura en el funcionamiento del vehículo, mejorando sus prestaciones y su seguridad”, concluye el investigador Aghababaiyan.

Para “entender” lo que ocurre a su alrededor, los vehículos autónomos analizan de forma continua los datos captados por cámaras, radares o sensores lidar. Cuando, además, pueden comunicarse entre sí, se abre la puerta a aplicaciones capaces de anticipar situaciones de peligro, alertar de riesgos invisibles para el conductor o coordinar maniobras para evitar accidentes y reducir atascos. Sin embargo, esta inteligencia compartida aumenta todavía más las necesidades de procesamiento de los vehículos. Al mismo tiempo, las redes móviles han dado un salto cualitativo. Con el 5G no solo se disfruta de más velocidad, sino que también se cuenta con la posibilidad de procesar datos en la nube y, sobre todo, en el “borde” de la red (edge computing), más cerca del usuario y con tiempos de respuesta mucho más bajos.

La futura 6G irá aún más lejos, ya que integrará de forma nativa conectividad ultrarrápida, computación avanzada e inteligencia artificial directamente en la propia red. Conectar los vehículos autónomos a las redes 6G permitirá que los vehículos trabajen de forma coordinada con la infraestructura digital, compartan tareas de procesamiento complejas y tomen decisiones de manera más rápida, precisa y fiable.