Un estudio identifica los factores asociados a una alimentación saludable basada en vegetales durante el embarazo
29 octubre 2026
Un estudio de la Unidad de Epidemiología de la Nutrición de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha analizado qué factores sociodemográficos y de estilo de vida se relacionan con la adherencia a distintos patrones de alimentación durante el embarazo. La investigación, realizada con 2.404 participantes del Proyecto INMA —INfancia y Medio Ambiente—, muestra que la edad, el nivel educativo, la clase social, el tabaquismo y la actividad física se asocian de distinta forma con la calidad de la dieta durante la gestación.
El estudio, publicado en la revista científica European Journal of Nutrition, ha analizado cuatro patrones alimentarios: uno provegetariano general, uno provegetariano saludable, uno provegetariano no saludable y la dieta mediterránea. “Un patrón provegetariano no implica seguir una dieta vegetariana, sino priorizar los alimentos de origen vegetal frente a los de origen animal”, apunta el investigador del grupo EPINUT de la UMH Alejandro Oncina Cánovas, primer autor del estudio. El patrón saludable concede más peso a alimentos como frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y aceites saludables. En cambio, el patrón provegetariano no saludable incluye una mayor presencia de alimentos vegetales de menor calidad nutricional, como cereales refinados, patatas fritas, bebidas azucaradas, zumos, dulces y postres.
Para realizar el estudio, el equipo investigador analizó los datos de 2.404 mujeres embarazadas participantes en las cohortes de Asturias, Gipuzkoa, Sabadell y Valencia del Proyecto INMA. La alimentación se evaluó mediante cuestionarios de frecuencia de consumo validados realizados durante el primer y el tercer trimestre del embarazo. Los investigadores estudiaron posteriormente su relación con factores como la edad, el nivel educativo, la clase social, el índice de masa corporal previo al embarazo, el origen, el tabaquismo al inicio de la gestación y la actividad física durante el primer trimestre.
Los resultados muestran que tener 30 años o más se asocia con una mayor adherencia al patrón provegetariano saludable y a la dieta mediterránea. No fumar al inicio del embarazo también se relaciona con una mayor adherencia a estos dos patrones, mientras que realizar más actividad física durante el primer trimestre se asocia con una mayor adherencia a los patrones provegetariano general y saludable y a la dieta mediterránea.
En cambio, la adherencia al patrón provegetariano no saludable fue mayor entre las mujeres más jóvenes, con menor nivel educativo, fumadoras al inicio del embarazo y que realizaban menos actividad física durante el primer trimestre de embarazo. Las mujeres de origen latinoamericano mostraron una mayor adherencia tanto al patrón provegetariano general como al no saludable. Según el equipo investigador, esta aparente contradicción podría reflejar dos procesos diferentes: por una parte, la conservación de hábitos alimentarios tradicionales con una importante presencia de alimentos vegetales y, por otra, condiciones sociales y económicas asociadas a la migración que pueden favorecer el consumo de productos vegetales baratos y ultraprocesados.
El estudio también encontró diferencias relacionadas con la posición socioeconómica. Una clase social más alta se asoció con una mayor adherencia al patrón provegetariano general y a la dieta mediterránea. El nivel educativo, sin embargo, mostró una relación diferente: las mujeres con estudios universitarios presentaron una menor adherencia tanto al patrón provegetariano general como al no saludable. Los autores señalan que educación y clase social reflejan dimensiones distintas de la posición socioeconómica y pueden influir en la alimentación a través de mecanismos diferentes, como los conocimientos sobre nutrición, la capacidad de planificación o el acceso económico a determinados alimentos.
Los resultados no permiten establecer que estos factores sean la causa de unas determinadas elecciones alimentarias. El estudio analiza asociaciones entre las características de las participantes y los patrones dietéticos, y los propios autores señalan que factores sociales, económicos y de estilo de vida suelen estar relacionados entre sí. Por ejemplo, fumar, realizar menos actividad física o disponer de menos recursos pueden formar parte de un mismo contexto que dificulte mantener determinados hábitos saludables durante el embarazo.
“Identificar estas diferencias puede ayudar a detectar grupos que podrían beneficiarse especialmente de apoyo nutricional antes y durante el embarazo”, explica la investigadora de EPINUT UMH Sandra González Palacios, colíder del estudio. La experta subraya que las intervenciones dirigidas a mejorar la alimentación durante esta etapa deberían tener en cuenta tanto las decisiones individuales como las desigualdades sociales y las circunstancias que condicionan esas decisiones. “En última instancia, el objetivo es mejorar la calidad de la dieta en un periodo clave para la salud de la madre y del bebé”, concluye González Palacios.
El Grupo de Epidemiología de la Nutrición de la UMH es un equipo interdisciplinar que cuenta con especialistas en medicina, salud pública, nutrición, enfermería, psicología y terapia ocupacional. Dirigidos por los profesores Jesús Vioque y Manuela García de la Hera, realizan estudios sobre el efecto de la dieta en la salud, la exposición a contaminantes, la obesidad, la dieta mediterránea y las perspectivas de género en la alimentación, entre otros.
Por parte del grupo EPINUT UMH, también han colaborado en el estudio los investigadores Laura María Compañ Gabucio, Laura Torres Collado, Ana García Novoa, Antonio J. Signes Pastor y Jesús Vioque. Asimismo, han colaborado investigadores de otras instituciones vinculadas al proyecto INMA. El trabajo cuenta con el apoyo de la UMH, del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP). Entre sus fuentes de financiación están el Instituto de Salud Carlos III y la Generalitat Valenciana.
Referencia: Oncina-Cánovas A, Compañ-Gabucio LM, Torres-Collado L, et al. Adherence to four plant-based dietary patterns and associated factors during pregnancy: the INfancia and Medio Ambiente cohort study. European Journal of Nutrition. 2026;65:259. https://doi.org/10.1007/s00394-026-04104-6