El laboratorio de Neurobiología Ocular explica cómo funciona una lágrima artificial para el ojo seco

Noticia

10 noviembre 2021

La temperatura de la córnea es clave para entender el funcionamiento de la lágrima artificial compuesta de perfluorohexiloctano para el tratamiento del ojo seco. Esta es la conclusión de un estudio realizado por el laboratorio de Neurobiología Ocular de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, dirigido por las catedráticas Juana Gallar y Mª Carmen Acosta, y publicado en la revista Frontiers in Medicine.

En sus conclusiones, explican que el perfluorohexiloctano baja la temperatura de la córnea y provoca un aumento de la lágrima y de la frecuencia de parpadeo. Todo ello contribuye a mejorar la condición de ojo seco, reduce la molestia ocular y el dolor que acompaña a esta patología. “El paciente no siente frío en el ojo”, explica el investigador de Neurobiología Ocular de la UMH Miguel Delicado, “pero su temperatura baja lo suficiente como para estimular los receptores del frío, que son los que le dicen al sistema nervioso central que hay que lagrimar y parpadear, lo cual beneficia a quienes sufren de ojo seco”.

El investigador de la UMH explica que la enfermedad de ojo seco es grave y puede afectar hasta un 50% de la población mundial. Provoca desde malestar hasta dolor severo y, aunque se presenta en personas que por lo demás tienen buena salud, se vuelve más común con la edad. Las compañías farmacéuticas han propuesto distintas soluciones para el ojo seco, con mayor o menor efectividad, por lo que la investigación en su funcionamiento concreto y en los efectos paliativos en pacientes es muy importante.

Uno de los tratamientos más recientes para el ojo seco es el perfluorohexiloctano, un compuesto comercializado en forma de lágrima artificial que se ha aprobado en Europa porque es seguro y ha demostrado ser efectivo en la mayoría de los casos. Esto, a pesar de que no se conocen los mecanismos moleculares que explican la efectividad del medicamento, según los investigadores de la UMH. El laboratorio de Neurobiología Ocular de la UMH evaluó los efectos de las gotas en 20 personas voluntarias con ojos sanos para determinar cómo funciona el fármaco.

En el estudio, midieron distintos factores que afectan a la producción y mantenimiento de la lágrima en el ojo: la temperatura superficial de la córnea, el volumen de lágrima generado, la frecuencia de parpadeo y la sensación ocular superficial (de frío, sequedad, molestia, fatiga u otros).

Además del investigador de la UMH Miguel Delicado, los experimentos fueron realizados por el investigador de la Universidad Europea Neurotech EU Enrique Velasco, la investigadora del Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante Ariadna Díaz, las catedráticas de la UMH Juana Gallar y Mª Carmen Acosta y el profesor de la UMH Adolfo Aracil.

Enlace al artículo: https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fmed.2021.709712/full#h8

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