Temperatura corporal elevada, taquicardia o mareo; entre los síntomas principales de padecer un golpe de calor

Noticia

30 julio 2026

Un golpe de calor es una situación que se produce en circunstancias climáticas de temperaturas muy altas y, entre los síntomas para detectarlo, destaca la temperatura corporal elevada, parecida a una fiebre por encima de 40 grados, por lo que se pone en riesgo la vida de la persona. Según explica el catedrático de Medicina de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) Domingo Orozco, además de la elevada temperatura, otros síntomas son taquicardia, una sensación de palpitaciones o de una frecuencia cardíaca elevada y se acompaña también en ocasiones de malestar, de mareos e incluso de pérdida de conciencia. En cualquier caso, un golpe de calor es una situación grave que tiene que tratarse por un profesional sanitario”.

Existen distintas graduaciones en función de cómo se desarrolla ese incremento de temperatura en el cuerpo de la persona que lo sufre: si se ha actuado, si se le ha dado algún tratamiento, si se ha hecho alguna maniobra o si, por el contrario, no se ha hecho nada porque la persona está sola y no puede ayudarse. En ese caso, si evoluciona a una situación grave pueden producirse fracasos de órganos que pueden desencadenar la muerte de la persona.

Según explica Orozco, “muchas veces lo que tenemos es una sensación de acaloramiento general, no llegamos a tener fiebre, pero sentimos el cuerpo muy caliente”. Esto sucede, por ejemplo, al estar en la playa expuestos al sol durante horas, pero no se ha llegado a perder la conciencia, la persona se recupera. Por el contrario, hay situaciones como aquellos trabajadores que están, además de expuestos al sol, consumiendo energía, por lo que si no toman precauciones pueden llegar a esas situaciones más graves donde es necesario que les valore un médico.

Para prevenir un golpe de calor, el profesor del Departamento de Medicina Clínica de la UMH Domingo Orozco indica que es “muy importante consumir muchos líquidos, beber mucha agua, aunque no tengamos la sensación de sed. No hay que esperar a que tengamos sed. El cuerpo necesita líquidos y, de hecho, lo notamos mucho, por ejemplo, cuando vemos que hemos bebido 2 o 3 litros de agua y casi no hemos orinado. ¿Por qué? Porque el cuerpo necesita ese líquido”. Otros de los consejos que aporta son evitar la exposición al sol en las horas de máximo calor o evitar hacer ejercicio.