Un programa educativo basado en el judo desarrollado en la UMH mejora factores asociados al acoso escolar

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1 septiembre 2026

El acoso escolar continúa siendo uno de los principales problemas de convivencia en los centros educativos. Sus consecuencias afectan tanto a las víctimas como a quienes ejercen la agresión y a los testigos y pueden provocar ansiedad, depresión, baja autoestima o dificultades de adaptación social. En este contexto, el programa educativo A-Judo, desarrollado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) e integrado en las clases de Educación Física, ha demostrado mejorar factores estrechamente relacionados con la prevención del bullying. Además, reduce las conductas de acoso entre estudiantes de Primaria y Secundaria.

El estudio, publicado en la revista Physical Education and Sport Pedagogy, ha evaluado la eficacia de A-Judo, una intervención diseñada específicamente para prevenir el acoso escolar mediante el desarrollo de competencias personales y sociales. Los resultados muestran mejoras en empatía, razonamiento moral, control de impulsos y motivación hacia la asignatura de Educación Física. Además, el alumnado participante redujo las conductas de acoso en comparación con los grupos de control que no siguieron el programa. 

Según explica el investigador del Instituto Universitario de Investigación Centro de Investigación del Deporte CID UMH Carlos Montero Carretero, líder del programa A-Judo, “los centros educativos tienen una función académica, pero también una importante función socializadora”. El experto señala que determinadas capacidades psicológicas influyen directamente en la aparición o la prevención del bullying: “La empatía ayuda a reconocer el daño que sufren otras personas; el control de impulsos permite gestionar las reacciones agresivas; la resiliencia facilita afrontar situaciones difíciles; y el razonamiento moral influye en cómo justificamos o rechazamos determinadas conductas”.

El programa desarrollado en la UMH utiliza el judo como herramienta educativa para trabajar estas competencias en el aula. “Muchas personas asocian las artes marciales con la competición o la confrontación física”, comenta Montero, “sin embargo, el judo nació con una finalidad educativa”. Su creador, Jigoro Kano, lo concibió como una herramienta para desarrollar el respeto, la responsabilidad, la ayuda mutua, el autocontrol y la cooperación. “La asignatura de Educación Física ofrece una oportunidad especialmente interesante para fomentar estas habilidades”, añade el experto, “porque, aunque numerosos programas de prevención del bullying se desarrollan fuera de esta asignatura, la práctica física favorece la cooperación, la interacción social y el aprendizaje de habilidades emocionales”. 

Para evaluar la eficacia de la propuesta, los investigadores trabajaron con 415 estudiantes de entre 10 y 15 años de siete centros educativos públicos de la provincia de Alicante. Aproximadamente la mitad eran chicas y la mitad chicos. El alumnado fue asignado aleatoriamente a un grupo de intervención, que siguió el programa A-Judo, o a un grupo de control que continuó con las clases habituales de Educación Física. 

El programa lo diseñaron, conjuntamente, investigadores especializados en actividad física y judo y profesorado de Educación Física de centros escolares. Durante ocho sesiones de aproximadamente una hora, el alumnado combinó actividades prácticas de judo con reflexiones guiadas sobre la convivencia escolar y la prevención del acoso.

“Cada sesión abordaba un objetivo psicosocial concreto”, explica la investigadora de Ciencias del Deporte de la UMH Alba Roldán. El respeto a las normas y a los demás se trabajó junto con el aprendizaje del saludo tradicional del judo; el control de impulsos y la regulación emocional se reforzaron mediante juegos de oposición controlada; la empatía se abordó a través de ejercicios cooperativos en pareja; y cuestiones como la responsabilidad de los testigos, la diversidad o las consecuencias del acoso se analizaron mediante actividades de control corporal y de resolución de situaciones prácticas. “La reflexión fue una parte esencial del programa”, destaca la investigadora, “para ayudar al alumnado a relacionar lo que aprende durante las actividades con situaciones reales que pueden surgir en su vida cotidiana”. 

Antes y después de la intervención, todos los participantes completaron cuestionarios validados científicamente para evaluar conductas de acoso y victimización, empatía, resiliencia, control de impulsos, razonamiento moral y motivación hacia la Educación Física. 

Los resultados muestran que los estudiantes que participaron en A-Judo redujeron las conductas de acoso hacia sus compañeros, mostraron una menor tendencia a justificar comportamientos agresivos, mejoraron su empatía y presentaron una evolución más favorable en el control de impulsos. Además, mantuvieron niveles más elevados de motivación autodeterminada hacia las clases de Educación Física. 

“Hemos demostrado que este tipo de experiencias educativas puede contribuir a crear entornos escolares más seguros e inclusivos”, señala el investigador de la UMH Eduardo Cervelló, también firmante del estudio. Asimismo, el experto señala que sería recomendable desarrollar este tipo de programas durante varios cursos académicos para consolidar las habilidades trabajadas y aumentar su impacto. 

La investigadora de la UMH Paula Alfonso Asencio desarrolla actualmente una tesis doctoral centrada en la evaluación y mejora de A-Judo. Su trabajo busca profundizar en la evidencia científica sobre esta metodología y facilitar su implantación en centros educativos interesados. “Para que la iniciativa llegue a más aulas, también mantenemos canales de difusión y contacto a través de las redes sociales del programa (@ajudo_programantibullying / https://www.a-judo.eu/)”, explica la investigadora. 

Además de los investigadores de la UMH Carlos Montero Carretero, Alba Roldán y Eduardo Cervelló, firma el estudio la investigadora del Departamento de Educación Física de la International Pacific University (Okayama, Japón) Natsumi Katagiri. La investigación ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través del proyecto PID2020-118826RA-I00.

Montero-Carretero, C., Roldán, A., Katagiri, N., & Cervelló, E. (2026). Curricular intervention in physical education to prevent bullying: A-Judo programme. Physical Education and Sport Pedagogy, 1-21.  https://doi.org/10.1080/17408989.2026.2620050