Un estudio demuestra la relación entre las estrategias de motivación en las clases de deporte y los estilos de vida saludables

Un estudio en ciencias del deporte, elaborado por la Universidad Miguel Hernández de Elche, y publicado en la revista Internacional Journal of Clinical and Health Psychology, demuestra la importancia de la aplicación de estrategias de motivación en el diseño de las clases de educación física para la predicción de estilos de vida saludables en adolescentes. El estudio concluye que, aproximadamente, el 65% de los jóvenes que reciben estrategias de motivación en las clases de educación física trasladan estos aprendizajes a sus actividades extraescolares.

El trabajo, en el que participa el profesor de la titulación de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Miguel Hernández de Elche Eduardo Cervelló, tenía como objetivo determinar si las estrategias para motivar a sus alumnos que utiliza habitualmente el profesor de educación física en las clases podrían predecir los estilos de vida saludables en la actividad extraescolar. Las conductas de estilo de vida que se analizaron fueron la práctica de actividad física extraescolar, la realización de una alimentación equilibrada y respeto de las horas de sueño y horarios de comida.

En el estudio participaron 450 alumnos, con edades comprendidas entre los 13 y los 16 años, englobados en 20 clases de educación física, que rellenaron diferentes cuestionarios para medir sus orientaciones de motivación, los hábitos de salud, y la percepción del clima motivacional presente en las clases de educación física.

Los resultados mostraron que el incremento de estrategias de motivación relacionadas con un clima motivacional implicante a la tarea (definido por incrementar la cesión de responsabilidad, la participación activa en el desarrollo de los contenidos y la realización de actividades cooperativas relativas a la práctica de actividad física), predijeron significativamente la práctica de actividad física fuera de la escuela, mejores hábitos alimentarios y una distribución más racional de horarios de comida y sueño.

Concretamente, el resultado más relevante fue que el clima de motivación predijo con más de un 30% de varianza explicada la práctica de actividad física extraescolar (es decir la que se realiza de forma voluntaria por parte de los adolescentes) y que existen relaciones significativas entre todos los estilos de vida analizados.

Las conclusiones principales del trabajo son que, tal y como se suponía hipotéticamente, las estrategias de motivación empleadas en las clases de educación física inciden en las conductas de salud que los alumnos tienen fuera del horario escolar, demostrando la importancia de plantear las sesiones de educación física también desde una perspectiva de motivación. Igualmente, aparece como necesario incluir estos aspectos en la formación inicial y permanente no sólo de los licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, sino en todos los niveles técnicos relacionados con la práctica de actividades físicas y/o deportivas.

Elche, 25 de julio de 2007

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