Ginecólogos de la UMH y del Hospital de Sant Joan, pioneros a nivel mundial en la descripción de una nueva patología

El área de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y el servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Sant Joan d’Alacant son pioneros a nivel mundial en el descubrimiento de una nueva patología del útero, causante de dismenorrea severa y dolor pélvico recurrente en mujeres jóvenes. El equipo ha denominado esta anomalía como ACUM, siglas en inglés de ‘Masas Uterinas Accesorias Cavitadas’ (accessory and cavitated uterine masses).

 a idea de los médicos que han descrito esta patología es que se trata de una disfunción del desarrollo del útero o matriz, que tiene lugar durante la época embrionaria. ‘Es un tipo de anomalía congénita diferente a las conocidas hasta ahora y difícil de detectar si no se piensa en ella, ya que se trata de mujeres que, salvo estas masas, tienen un útero con un funcionamiento normal’, ha manifestado el catedrático de Obstetricia y Ginecología de la UMH y jefe de Servicio en  el Hospital de Sant Joan, Pedro Acién.

Las jóvenes experimentan los síntomas desde las primeras menstruaciones, con dolor o dismenorrea durante todos los días del sangrado y  de manera progresiva, hasta el punto de acudir repetidamente a diferentes servicios de urgencias, donde les administran analgésicos. ‘Mejoran, pero esto se repite en el ciclo siguiente, aún tomando la píldora contraceptiva’, reconoce el catedrático, quien refiere las dificultades de diagnóstico que han tenido estas pacientes con anterioridad al hallazgo: ‘en el reconocimiento ginecológico, los médicos suelen detectar un mioma uterino más bien pequeño y al que no suelen relacionar con el dolor. Sin embargo, tal mioma puede ser confundido con un endometrioma, también conocido como quiste de chocolate’.

  A diferencia de los miomas (que son tumores sólidos e indoloros) y de los endometriomas (que asientan en el ovario), este nódulo o masa cavitada produce dolor, se asienta en el útero, afecta a jóvenes y suele ser único. Presenta unas medidas de entre dos y cuatro centímetros y está siempre situado en el músculo uterino, debajo de la inserción de los ligamentos redondos (los que ejercen la función de sujeción del útero hacia adelante).

El profesor Acién y sus colaboradores insisten en que debe descartarse, en primer lugar, cualquier otro tipo de malformación uterina, para después contemplar la posibilidad de que se trate de esta patología. ‘Debemos alertar a todos los ginecólogos sobre esta anomalía, para que la tengan en cuenta. El conocimiento de su existencia y de los datos para sospecharla, ha hecho que se vean más casos que antes no eran adecuadamente diagnosticados ni tratados y nos ha hecho pensar en que, posiblemente, no es una afección tan rara como pensábamos en un principio’. Además, supone ofrecer a estas jóvenes una solución rápida a su problema, que pasa necesariamente por la cirugía.

El tratamiento es siempre quirúrgico y consiste en la extirpación de esa masa o nódulo accesorio sin que se afecte al resto del aparato genital femenino (útero, trompas y ovarios), para preservar su futuro reproductivo. ‘La mejoría de estas chicas es inmediata, desapareciendo esos síntomas tan intensos y molestos que tienen durante las menstruaciones y que les han llevado reiteradamente a urgencias y a que, en algunos casos, se haya llegado a practicar histerectomía (extirpación del útero), por insistencia y petición de la mujer. Por tanto, el reconocimiento de esta patología ha permitido ofrecer una solución rápida al problema que experimentan estas mujeres’.      

 Este equipo de especialistas de la UMH y del del Hospital Sant Joan, liderados por el profesor Pedro Acién, ha publicado este descubrimiento en las dos revistas de mayor impacto del mundo en el campo de la medicina reproductiva, ‘Obstetrics and Gynecology’ y ‘Human Reproduction’. Para la primera han realizado dos artículos a modo de revisión de los casos publicados en la literatura mundial con similares características, a los que han aglutinado bajo esta patología, basándose también en la observación de cuatro pacientes operadas a lo largo de varios años en el Hospital  de Sant Joan.

Curiosamente, a raíz de la primera publicación y ante el conocimiento de la existencia de esta patología, han aumentado el número de casos. Sólo durante 2011, los ginecólogos del Hospital de Sant Joan han diagnosticado y tratado cuatro nuevos casos. Así, de un total de 33 casos recogidos en la literatura mundial, ocho han sido intervenidos en este centro.

 El tercer artículo, en el que ya incluyen estas cuatro últimas intervenciones, lo acaban de publicar en ‘Human Reproduction’, un trabajo que en español se llamaría: ‘Nuevos casos de masas o nódulos uterinos accesorios y cavitados: una causa significativa de dismenorrea severa y dolor pélvico recurrente en mujeres jóvenes’. Este trabajo está disponible en su versión online desde el 16 de enero de 2012.         

 

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