Investigadores del Instituto de Neurociencias identifican un nuevo mecanismo de resistencia a terapias contra la leucemia

Un trabajo, con participación del Instituto de Neurociencias (centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche y el CSIC), ha identificado un nuevo mecanismo que explica la resistencia de las leucemias agudas a terapias que intentan vencerla a través de NOTCH1, una prometedora diana antitumoral. La investigación, que publica la revista Nature Medicine en su último número (5 de Octubre de 2007), aporta nuevos datos para mejorar la efectividad de los tratamientos contra esta patología.

La investigadora del Instituto de Neurociencias María Domínguez ha colaborado en este proyecto con los científicos Adolfo A. Ferrando y Teresa Palomero, que trabajan en la Universidad de Columbia, en Nueva York (EEUU).

Como explican los autores, la investigación se centró en las rutas moleculares de NOTCH1, ya que las mutaciones de este oncogén están detrás de más de la mitad de las leucemias agudas. Domínguez profundiza en las razones que impulsaron el estudio: ‘La identificación de mutaciones en tumores humanos ha despertado un gran interés en los últimos años ante la posibilidad de desarrollar terapias dirigidas contra las rutas de esas mutaciones, que promueven el crecimiento tumoral’.

En el proceso de búsqueda de genes mutados y el diseño de tratamientos para atacar el crecimiento tumoral, las terapias encuentran, en muchas ocasiones, resistencias generadas por el propio organismo contra la acción del tratamiento. En concreto, este estudio identifica una ruta que colabora con NOTCH1 en la formación de tumores, un fenómeno que explica por qué buena parte de las leucemias con el oncogén NOTCH1 son resistentes a este tipo de tratamientos.

Los investigadores han detectado que las resistencias objeto del estudio se deben a mutaciones en el gen PTEN, un importante supresor de tumores en el organismo. Según el estudio, las mutaciones provocan la pérdida de PTEN en las células tumorales, lo que sustenta el crecimiento tumoral e induce la resistencia frente a nuevos fármacos diseñados contra el oncogén NOTCH1.

Con el objeto de abrir vías para sortear la citada resistencia, el trabajo ha identificado una conexión molecular entre la ruta de NOTCH1 y el control de crecimiento celular que dirige la proteína AKT. Según sus autores, AKT se activa de forma aberrante debido a las mutaciones de PTEN, lo que favorece el crecimiento de leucemias al dejar vía libre a NOTCH1.

A partir de estos datos, apuntan los autores de la investigación, se abre una puerta para mejorar la efectividad de las terapias contra leucemias agudas basadas en NOTCH1.

Elche, 10 de octubre de 2007

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