Presentación del libro Influenciables, de Miguel Lorente Acosta
10 junio 2026
El Vicerrectorado de Cultura, Igualdad y Diversidad de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha organizado la presentación del libro Influenciables, obra del autor Miguel Lorente Acosta. El encuentro tendrá lugar mañana jueves, 11 de junio, a las 19:30 horas, en la sala de grados del edificio La Valona del campus de Elche. La presentación estará a cargo de la vicepresidenta de la Escuela de pensamiento feminista, Modes Salazar Agulló, mientras que la periodista e integrante de la Coordinadora Feminista Eva Irles Antón se encargará de moderar la actividad.
Según los organizadores, la obra plantea que, si las redes sociales se presentan como una fuente de problemas para los jóvenes y los no tan jóvenes, no se debe a los influencers, los algoritmos o los scrolls infinitos, sino por los propios influenciables. Por este motivo, el autor defiende que no bastan las meras prohibiciones. El texto define al influenciable como una persona sin sentido crítico y sin conciencia de la situación que vive, cuya falta de perspectiva es sustituido por una fe- tendencias desde la que define la realidad a partir de tres referencias: la sintonía con el contenido de las diferentes propuestas que le llegan, el número de personas que actúan en el mismo sentido y el peso de la persona que lo crea o propone.
Todo ello, se desarrolla bajo una falsa idea de libertad al presentar su decisión como una opción entre otras muchas, sin que el individuo sea consciente de que solo elige entre lo que le ofrecen. El libro analiza esta nueva obediencia nacida de una educación que deja atrás el saber y el pensamiento crítico, y favorece la influenciabilidad para que la gente haga lo que se le dice, ya sea sobre el consumo, el ocio, los viajes o la política. Según expone la obra, todo esto se encamina a mantener la cultura de influenciabilidad y a sus influenciables, sin dudar en utilizar la mentira, los bulos, el odio y la violencia online para polarizar y justificar lo que haga falta con tal de mantener su orden. El éxito de este modelo se demuestra cuando gran parte de la juventud afirma que “quiere ser influencer “, pero nadie pide que se haga algo para dejar de ser influenciable.